Artículo técnico

Piso industrial de hormigón: espesor, juntas y cargas de rack y autoelevador

El espesor de un piso industrial no lo define el galpón: lo definen la pata del rack y la rueda del autoelevador. Cuánto pide cada carga, qué hace la subrasante, dónde van las juntas y qué especificar antes de hormigonar. Con calculadora.

Por Germán Reisenauer · EDICI Ingeniería

Piso industrial de hormigón: espesor, juntas y cargas de rack y autoelevador

"H-21 y 15 centímetros." Es lo que dice casi todo pliego de galpón en Argentina sobre el piso, y es lo que se hormigona sin que nadie haya preguntado qué va a pisar encima. Después llega el autoelevador, llegan los racks, y el piso falla donde siempre falla: en las juntas y sobre la subrasante, no en el hormigón.

Este artículo explica qué define el espesor de un piso industrial, cuánto pide cada carga, qué hace el suelo de abajo, dónde van las juntas y qué pedirle al proyectista antes de hormigonar. Va con una calculadora de piso industrial para que pruebes tu caso.

Respuesta corta

  • El espesor lo define la carga puntual, no la superficie. Con H-25 sobre arcilla limosa: estiba de 3 t/m², 10 cm; autoelevador de 2,5 t, 17 cm; rack de 3 niveles con pallets de 1.000 kg, 18,5 cm; rack de 6 niveles con pallets de 1.250 kg, más de 30 cm.
  • Sobre una junta sin transferencia de carga, el espesor necesario casi se duplica. La pata o la rueda sobre la junta es el caso que rompe pisos.
  • No hay reglamento argentino de pisos sobre terreno. El CIRSOC 201-2025 los excluye (art. 1.2.10.2) y remite al ACI 360R-10. El método de espesor es el de Westergaard.
  • La subrasante importa más de lo que la gente cree, y de otra forma. La tensión de flexión es poco sensible al k; lo que rompe el piso es el apoyo no uniforme: rellenos sueltos, arcillas expansivas, bombeo de finos.
  • Una especificación de piso tiene ocho renglones, no dos. Hormigón y módulo de rotura, espesor, subrasante y sub-base, juntas, transferencia de carga, armadura o fibras, curado, planicidad.
Calcular el espesor de mi piso Pedir el proyecto del piso

Por qué "H-21 y 15 cm" no es una especificación

Es una receta, y las recetas funcionan mientras el uso sea el que la receta supone. "H-21 y 15 cm" supone un galpón con circulación liviana y mercadería repartida. El día que entra un autoelevador de 2,5 toneladas con el eje delantero cargado, o se montan racks de 8 metros con 7 toneladas por pata, la receta deja de valer, y no hay forma de saberlo mirando el piso: el hormigón está sano, el espesor es el que dice el pliego, y el piso igual se rompe.

Una especificación de piso responde ocho preguntas: qué hormigón y con qué módulo de rotura (no solo la resistencia a compresión); qué espesor y de dónde sale; qué hay debajo (subrasante caracterizada, sub-base y compactación); dónde van las juntas, de qué tipo y a qué profundidad; cómo se transfiere la carga entre paños; qué armadura o fibras y para qué; cómo se cura; y qué planicidad se exige y cómo se mide. Si el pliego contesta dos, el resto lo va a contestar el piso solo, y no a favor del propietario.

Y hay un dato previo que conviene tener claro: en Argentina no hay reglamento de pisos industriales. El CIRSOC 201-2025, vigente desde el 22 de enero de 2026, dice en el artículo 1.2.10.2 que no es de aplicación al "diseño y construcción de losas sobre el terreno, a menos que la losa transmita cargas verticales o fuerzas laterales provenientes de otras partes de la estructura al terreno", y su comentario C 1.2.10.2 remite al ACI 360R-2010, Guide to Design of Slabs-on-Ground. Lo que sí se toma del 201-2025 es el hormigón: su módulo elástico y su módulo de rotura de cálculo (artículos 19.2.2.1 y 19.2.3.1), las clases de exposición de la Tabla 19.3.5 para especificarlo y el aplastamiento bajo la placa base del rack (artículo 22.8). El método de espesor es otro, y tiene cien años.

Las tres cargas que mandan

Un piso sobre terreno trabaja como una placa apoyada sobre un colchón elástico: el suelo. La carga puntual lo flexiona, y la tracción en la fibra inferior es lo que lo fisura. Ese problema lo resolvió Westergaard en 1926 para los pavimentos de hormigón, y su solución —con las correcciones de 1948 que Ioannides, Thompson y Barenberg ordenaron en 1985— sigue siendo la base de los ábacos de la Portland Cement Association y del ACI 360R-10. Tres magnitudes gobiernan: la carga, el área en la que apoya y el radio de rigidez relativa de la losa, que para pisos de 12 a 20 cm vale entre 60 y 90 cm y define hasta dónde "se entera" el piso de una carga.

La rueda del autoelevador. Lo que cuenta es el eje delantero con la carga nominal, no el peso del equipo: el TM 5-809-12 del US Army lo resume diciendo que entre el 87 y el 94 % del peso total de un autoelevador cargado va adelante. Los catálogos lo dicen con número: un Toyota 8FG25 de 2,5 t carga 5.280 kg sobre el eje delantero (catálogo de Toyota Industries Argentina, 2016), un Maverick R25 de fabricación argentina, 5.530 kg (ficha del fabricante, 2010), y un Jungheinrich EFG 220 eléctrico de 2 t, 4.706 kg (ficha VDI 2198 de Kernium, 2011). Son 23 a 28 kN por rueda, en un área de contacto que para un neumático se estima dividiendo la carga por la presión de inflado —unos 300 cm² a 8,5 bar— y que para un bandaje macizo es mucho menor, con presiones de contacto mucho mayores.

La pata del rack. Cada montante de un bastidor intermedio recibe la mitad de lo que cargan los niveles de un módulo: con 3 niveles de 2 pallets de 1.000 kg, 3.000 kg por pata; con los 6 niveles de pallets de 1.250 kg del artículo de racks, 7.500 kg. Y apoyan en una placa base chica: la del montante de 120 mm del manual de Industrias Bono (2019) mide 175 × 90 mm. A diferencia de la rueda, la pata tiene vecinas: en una fila doble, las cuatro patas de dos bastidores enfrentados caen en un rectángulo de unos 40 × 110 cm, dentro del radio de rigidez, y cada una flexiona el piso bajo las otras. En el ejemplo de 3 niveles, las vecinas suman un 27 % a la tensión de la pata estudiada. Los ábacos de carga de poste de la PCA lo tienen en cuenta con las separaciones entre postes; la calculadora lo hace sumando los momentos de la losa infinita.

La estiba directa. Mercadería apilada sobre el piso, con pasillos entre estibas. Es la carga que todo el mundo mira y la que menos espesor pide: lo que manda es el momento negativo en el pasillo, y el TM 5-809-12 lo resuelve con una fórmula cerrada (ecuación 3-1) que, para H-25 y 15 cm, admite unos 3,7 t/m² uniformes. Un pliego que especifica el piso "para 3 t/m²" está especificando el caso fácil.

Gráfico de barras: espesor mínimo orientativo del piso para cuatro usos de la misma nave con hormigón H-25 sobre arcilla limosa. Estiba de 3 t/m²: 10 cm. Autoelevador de 2,5 t: 17 cm en el centro del paño y 26,5 cm sobre una junta sin pasadores. Rack selectivo de 3 niveles con pallets de 1.000 kg en fila doble: 18,5 cm y 31,5 cm en junta libre. Rack de 6 niveles con pallets de 1.250 kg: 32,5 cm. Debajo, tres tarjetas con las juntas de construcción, contracción y aislación, su función y su modo de falla.

Con hormigón H-25 —módulo de rotura de cálculo 0,62·√f'c = 3,1 MPa, según el CIRSOC 201-2025—, sobre una arcilla limosa con k = 27 MN/m³ y con el factor de seguridad de la PCA (2 para tránsito frecuente, 1,7 para cargas estáticas), los espesores mínimos orientativos son los del gráfico: 10 cm para la estiba, 17 para el autoelevador, 18,5 para el rack de 3 niveles, 32,5 para el de 6. Mismo galpón, mismo hormigón, mismo suelo: lo único que cambió es la carga puntual. Y eso en el centro del paño; sobre una junta sin transferencia de carga, el autoelevador pide 26,5 cm y el rack de 3 niveles, 31,5.

Dos aclaraciones para leer esos números. El módulo de rotura de cálculo del reglamento es un piso conservador: la PCA trabaja con el módulo ensayado a flexión a 28 días (ASTM C78), que en un buen hormigón de piso supera los 4 MPa, y con ese valor el autoelevador de 2,5 t verifica con 15 cm en el centro del paño. Y los espesores son de flexión estática: no cubren la fatiga de miles de pasadas, que el TM 5-809-12 trata con su índice de diseño, ni el alabeo, ni la retracción.

La subrasante: buena parte del problema está abajo del hormigón

Cuando un piso se rompe, el hormigón se lleva la culpa y rara vez la tiene. Debajo hay un suelo que nadie caracterizó, un relleno que nadie compactó con control, o una arcilla que cambia de volumen con la humedad.

La rigidez del apoyo se mide con el módulo de reacción de la subrasante k: la presión necesaria para hundir la superficie de apoyo una unidad, en MN/m³ (o pci). Se obtiene con el ensayo de placa (ASTM D1196) sobre la superficie donde va a apoyar el piso, se estima del CBR con la correlación de la FAA (AC 150/5320-6G, 2021: k = 28,69·CBR^0,7788 pci) o se toma de tablas por tipo de suelo y humedad: la Tabla 4-1 del TM 5-809-12 da 14 a 27 MN/m³ para arcillas plásticas húmedas, 20 a 34 para arcillas limosas, 41 a 61 para arenas limosas compactadas y más de 68 para gravas.

Y acá va el dato que contradice la intuición: la tensión de flexión de la losa es poco sensible a k. Duplicar k baja la tensión un 3-4 %, y el espesor necesario del rack de 3 niveles pasa de 18,5 a 18 cm. No es que el suelo no importe; es que importa de otra forma. Lo que rompe pisos no es un k bajo sino un apoyo no uniforme: el relleno suelto que asienta bajo una fila de racks y deja el paño en voladizo, la arcilla expansiva que levanta las esquinas, los finos que bombean por las juntas con el paso del autoelevador y dejan el borde en el aire. Nada de eso se arregla con más hormigón. Se arregla con un estudio de suelos que diga qué hay, con compactación controlada por capas, con una sub-base granular que reparta y drene, y en las arcillas del litoral, con un criterio sobre la humedad de equilibrio antes de hormigonar.

La sub-base además mejora el k que ve el piso y protege la subrasante durante la obra. El valor que cuenta en el proyecto es el de la placa sobre la superficie terminada de apoyo, no el del suelo natural a un metro de profundidad.

Juntas: de construcción, de contracción y de aislación

El hormigón se retrae al secar y se mueve con la temperatura. Un piso de 1.000 m² sin juntas se fisura igual; la diferencia entre un piso bueno y uno malo es si la fisura la eligió el proyectista o la eligió el hormigón. Para eso están las juntas, y son tres, con funciones distintas.

De construcción. Donde termina una jornada de hormigonado y empieza la siguiente. No se improvisa al final del día: se planifica para que coincida con una junta de contracción, y lleva pasadores lisos (barras que cruzan la junta, engrasadas de un lado) para que la carga pase de un paño al otro. Sin pasador, el autoelevador que cruza produce un escalón entre paños, y del escalón sale el despostillado.

De contracción. Se aserran en las primeras horas, por lo menos a un cuarto del espesor (un tercio con fibras de acero) y nunca menos profundo que el tamaño máximo del agregado, para crear un plano débil donde el piso fisure de forma controlada. Su separación depende del espesor: para losas sin armar, la Tabla 5-2 del TM 5-809-12 recomienda paños de hasta 3,8 m para 10-15 cm, de 3,8 a 4,6 m para 15-23 cm y de 4,6 a 6,1 m para 23-30 cm, con paños de no más de 56 m² y el lado largo no mayor que 1,25 veces el corto. Sus dos fallas típicas: el corte llega tarde y la fisura ya salió por donde quiso; y el montaje pone la pata del rack justo encima.

De aislación. Contra columnas, muros, bases y fosas: material compresible en todo el espesor para que el piso se mueva sin trabarse en los elementos que no se mueven. Cuando falta, la firma es inconfundible: la fisura diagonal que sale de la esquina de cada columna.

Y una regla que junta todo: una pata de rack o una rueda sobre una junta sin transferencia de carga es el caso de carga más desfavorable del piso, el que casi duplica el espesor necesario. La transferencia se resuelve con pasadores, con placas o con trabazón de agregados en paños chicos; y el layout de racks se resuelve mirando el plano de juntas, no al revés. Es lo que el artículo de racks ya decía desde el lado de la estantería: el montante tiene que caer en el centro del paño.

Proyecto y verificación de pisos industriales

¿Piso nuevo, o racks nuevos sobre el piso viejo?

Mandanos el layout de racks o la ficha del autoelevador, y lo que sepas del piso y del suelo. Te decimos qué hay que medir, qué ensayo pedir y con qué alcance se proyecta o se verifica.

Pedir el proyecto del piso

Armadura, fibras y retracción: qué controla cada cosa

Acá hay un malentendido frecuente: la malla no hace que el piso "aguante más". En el método de losa sobre terreno, la capacidad a flexión la dan el hormigón y el espesor; la armadura distribuida, colocada en el tercio superior, controla la abertura de las fisuras que la retracción va a producir entre juntas. Por eso permite juntas más separadas: el mismo TM 5-809-12 que limita los paños sin armar a 3,8-6,1 m admite entre 7,6 y 23 m entre juntas de contracción en losas armadas.

Las fibras de acero hacen un trabajo parecido, repartidas en toda la masa: controlan la fisuración, mejoran el comportamiento posfisuración y la resistencia al impacto y la fatiga. La misma guía solo admite los espesores de 10 a 15 cm en pisos con fibras de acero, y pide aserrar esas juntas por lo menos a un tercio del espesor. Lo que no hacen las fibras es reemplazar un espesor que la carga puntual pide.

Lo que sí aumenta la capacidad es el módulo de rotura real del hormigón. Especificar "H-25" fija una resistencia a compresión característica; el piso trabaja a flexión, y la relación entre ambas depende del agregado, de la relación agua/cemento y del curado. Un pliego serio especifica el módulo de rotura a 28 días y lo ensaya (ASTM C78), en lugar de heredarlo de una fórmula. Y especifica el curado: la retracción que las juntas y la armadura tienen que controlar es, en buena parte, la que un hormigón sin curar produce en la primera semana.

Para elegir la clase de hormigón, el CIRSOC 201-2025 da el marco en la Tabla 19.3.5: un interior industrial protegido de la lluvia es exposición A1 o A2, con f'c mínimo de 20 MPa si el piso es armado y relación agua/cemento no mayor que 0,60; un playón o una dársena a la intemperie es A3, con 25 MPa y 0,50; y si el suelo o el agua tienen sulfatos (Tabla 19.3.4, clases Q), se pasa a 30-40 MPa y a los requisitos del CIRSOC 200-2024 para el cemento. En la práctica, un piso industrial sale de H-25 para arriba, y los de alto tránsito, de H-30.

Planicidad y tolerancias cuando hay racks altos

Un piso puede verificar a flexión y ser inservible. Con racks de 8 a 12 m y equipos de pasillo angosto, un desnivel de milímetros entre las rodadas del equipo se convierte en decímetros de desplome en la horquilla a 10 metros de altura.

Las tolerancias no se suponen: se exigen por contrato y se miden. Tres referencias con nombre y año. La directriz VDMA de 2010 para pisos de pasillo angosto admite una pendiente transversal entre rodadas de 2 mm/m con la viga superior hasta 6 m, 1,5 mm/m a 10 m y 1 mm/m a 15 m, más una planeidad general de ±15 mm en retícula de 3 m. El método de medición es la ASTM E1155/E1155M-23, que da los números FF (planicidad) y FL (nivelación); los valores exigibles por clase de piso están en la ACI 117-10. Y un dato que cambió: la norma europea de racks EN 15620:2021 quitó las tolerancias de piso que tenía su edición 2008 y remite a otras fuentes. Si el pliego dice "según EN 15620", hoy no está diciendo nada sobre el piso.

Los fabricantes de equipos de pasillo angosto publican sus propias exigencias, y el instalador de racks las va a invocar el día que el equipo no funcione. Conviene tenerlas escritas en el pliego del piso antes de hormigonar, y medirlas antes de recibirlo.

Qué pedirle al proyectista antes de hormigonar

Una lista corta, en el orden en que se decide:

  1. Las cargas reales, con ficha: modelo de autoelevador y carga del eje delantero cargado; layout de racks con niveles, carga por nivel, placa base y separación entre filas; estiba prevista. Si hay puente grúa, sus columnas propias, que no descargan en el piso pero sí en bases que el piso tiene que rodear con junta de aislación.
  2. El estudio de suelos con lo que el piso necesita: clasificación, humedad, CBR o placa, expansividad, nivel freático. Y el criterio de compactación y sub-base que sale de él.
  3. El hormigón: clase según exposición, módulo de rotura exigido y ensayado, tamaño máximo de agregado, relación agua/cemento, curado.
  4. El espesor, con el método declarado y los casos verificados: centro de paño, junta y esquina, con y sin las patas vecinas.
  5. El plano de juntas: tipo, separación, profundidad de corte, pasadores, sellado; y el layout de racks superpuesto para que ningún montante caiga sobre una junta.
  6. Armadura o fibras, con la función que cumplen escrita: control de fisuración y separación de juntas, no resistencia.
  7. Planicidad exigida y método de medición, según el equipo de manipulación.
  8. Qué se mide antes de recibir el piso: espesor por testigos, resistencia, planicidad, y en pisos existentes, todo lo anterior antes de creer cualquier cálculo.

Para un piso existente sobre el que se quieren montar racks, el punto 8 va primero: el espesor real se mide con testigos o perforaciones, la resistencia con testigos o esclerómetro calibrado, el k con placa si se puede, y las juntas se mapean. Con eso la calculadora deja de ser una estimación y pasa a ser una verificación con datos.

Lo que no es este artículo

No es un manual de ejecución: no habla de cómo se llana, se endurece o se sella el piso, que es oficio de la empresa de pisos. Tampoco trata las losas sobre terreno que forman parte de la estructura —plateas de fundación, pisos que reciben cargas de columnas o muros—, que sí están dentro del CIRSOC 201-2025 (artículo 1.2.9) y se proyectan con él. Y la calculadora que lo acompaña es orientativa: da la tensión de flexión y el espesor mínimo con el método declarado, y dice con claridad lo que no hace. El proyecto del piso lo firma un ingeniero matriculado con el estudio de suelos en la mano.

Preguntas frecuentes

¿Qué espesor tiene que tener el piso de un galpón?

El que pida la carga puntual más exigente que va a recibir, no la superficie ni el uso en general. Con H-25 sobre arcilla limosa y el módulo de rotura de cálculo del CIRSOC 201-2025, una estiba de 3 t/m² se conforma con 10 cm; un autoelevador de 2,5 t pide 17 cm en el centro del paño y 26,5 cm sobre una junta sin pasadores; una fila doble de racks de 3 niveles con pallets de 1.000 kg, 18,5 cm; y un rack de 6 niveles con pallets de 1.250 kg, más de 30 cm. Son valores orientativos del método de Westergaard: el proyecto los cierra con el estudio de suelos y el hormigón real.

¿Un piso de 15 cm aguanta un autoelevador?

En el centro del paño, con un autoelevador de 2,5 t sobre H-25, la tensión ronda 1,9 MPa contra 1,55 admisibles con el módulo de rotura de cálculo y factor 2: no verifica por poco, y verifica si el hormigón real tiene un módulo de rotura ensayado de 4 MPa. Sobre una junta sin transferencia de carga la tensión casi se duplica y no verifica de ninguna manera. Por eso los pisos de 15 cm fallan en las juntas y no en el medio del paño.

¿Qué es la subrasante y por qué importa más que el hormigón?

Es el suelo sobre el que apoya el piso, directamente o a través de una sub-base granular. Su rigidez se mide con el módulo de reacción k (ensayo de placa ASTM D1196, o estimado del CBR); la tensión de flexión de la losa es poco sensible a k, pero el piso entero depende de que ese apoyo sea uniforme y estable: rellenos sueltos, arcillas expansivas y finos que bombean por las juntas rompen pisos de cualquier espesor. Eso no se arregla con más hormigón; se arregla con estudio de suelos, compactación controlada y sub-base.

¿Cada cuánto van las juntas en un piso industrial y de qué tipo?

Tres tipos: de construcción donde termina cada jornada de hormigonado, de contracción aserradas para elegir dónde fisura el piso, y de aislación contra columnas, muros y bases. Para losas sin armar, la Tabla 5-2 del TM 5-809-12 (US Army, 1987) recomienda paños de hasta 3,8 m para 10-15 cm y de 3,8 a 4,6 m para 15-23 cm, de no más de 56 m² y con el lado largo no mayor que 1,25 veces el corto. Con armadura continua, la misma guía admite entre 7,6 y 23 m. El corte se hace por lo menos a un cuarto del espesor, y con tránsito de autoelevador las juntas llevan pasadores.

¿La malla o las fibras hacen que el piso aguante más?

No en el método de cálculo de losa sobre terreno: la resistencia a flexión la da el hormigón y el espesor. La armadura distribuida controla la abertura de las fisuras y permite juntas más separadas; las fibras de acero hacen lo mismo y el TM 5-809-12 solo admite los espesores de 10 a 15 cm con ellas. Lo que sí aumenta la capacidad es el módulo de rotura real del hormigón, que se ensaya (ASTM C78) en vez de suponerse, y un espesor mayor.

¿Qué planicidad necesita un piso con racks de gran altura?

La que fije el sistema de manipulación. Para pasillos angostos con equipos guiados, la directriz VDMA (2010) admite una pendiente transversal entre rodadas de 2 mm/m con vigas superiores hasta 6 m, 1,5 mm/m a 10 m y 1 mm/m a 15 m, y una planeidad general de ±15 mm en retícula de 3 m. Se mide con el método ASTM E1155-23 (números FF/FL); los valores por clase de piso están en ACI 117-10. La EN 15620:2021 quitó las tolerancias de piso de la norma de racks y remite a otras fuentes: hay que exigirlas por contrato, no suponerlas.

¿Tenés un proyecto de estructura y necesitás un cálculo?

Consultar proyecto