El galpón ya está: se proyectó hace diez o veinte años para cubierta liviana, viento, sobrecarga de techo y un piso por donde circula un autoelevador.
Ahora entran los racks. Ocho, diez, doce metros. Seis niveles de pallets. El proveedor manda un layout, un plazo y un precio por posición. Nadie pide un cálculo: el rack "viene calculado".
Hay dos problemas ahí. El rack es una estructura de acero conformado en frío, con montantes perforados de punta a punta y conexiones semirrígidas de uña: se calcula, no se elige de una tabla. Y concentra toneladas en 157 cm² de losa —la huella de una hoja de anotador—, en una nave proyectada sin saberlo.
Respuesta corta
- Norma hay; reglamento, no. La IRAM 5450 es de 1988 y es voluntaria salvo adopción legal.
- El catálogo se termina a los 6,00 m. Por encima, el fabricante pide evaluación particular.
- Un cambio gratuito borra un tercio de la capacidad. Separar los niveles de 1,50 a 2,50 m lleva el montante de 120 mm de 73,72 a 48,79 kN en la tabla de un fabricante argentino: orden de magnitud del problema, no verificación de tu instalación.
- El piso no falla por presión media. Falla por punzonado, bajo una placa de 175 por 90 mm.
- Nadie te lo va a exigir. No hay cartel de carga obligatorio, ni inspección periódica, ni ART que pida memoria.
La norma existe. El reglamento, no.
Se repite que en Argentina no hay norma de racks. Es falso: existe la IRAM 5450, de diciembre de 1988, sobre estanterías de acero destinadas a almacenamiento industrial.
Mirá las fechas. La FEM 10.2.02 apareció en septiembre de 1995; la EN 15512, después; la ANSI/RMI MH16.1 en su edición 2021, y está además la AS/NZS 4084. La norma argentina es anterior a todo ese consenso sobre cómo se calcula un rack. No accedimos a su texto ni pudimos confirmar su estado actual: no vamos a decir qué contiene ni si sigue vigente.
Lo decisivo es otro. Una norma IRAM es voluntaria salvo que una disposición legal la adopte, y no encontramos ninguna que adopte la 5450. Y no hay reglamento CIRSOC de racks: el CIRSOC 303-2009 cubre el acero conformado en frío, pero en su texto no aparece estantería, rack ni almacenaje, y su campo de validez habla de cargas predominantemente estáticas. El impacto de un autoelevador no lo es. Lo que falta es el reglamento del tipo estructural: el CIRSOC cubre el material y la sección, no el rack como sistema.
El anclaje de catálogo se termina a los 6 metros
El dato más fuerte lo dice, textual, el manual técnico del fabricante argentino:
"Importante: este tipo de anclajes se puede utilizar hasta los 6,00 m de altura. En caso de requerirse una altura mayor, se debe realizar una evaluación particular del caso."
Es un perno mecánico de expansión de 10 por 130 mm, con 3,80 kN de tracción admisible —unos 387 kgf—, y la especificación RMI exige un anclaje por columna como mínimo. Ése es todo el amarre al piso de cada montante.
Si tu rack pasa de 6,00 m, el proveedor te está diciendo por escrito que su catálogo no cubre el caso: los de 8 a 12 m quedan afuera por definición del fabricante. El mismo manual, con criterio RMI y no argentino, pide verificar vuelco arriba de una relación altura/profundidad de 6:1, y un rack de 10 m con 1,10 m de fondo da 9,1:1.
Y el caso de diseño del anclaje es contraintuitivo: se verifica con el nivel más alto cargado al 100 % y todos los demás vacíos. No es el rack lleno; es el rack casi vacío.
Veinte minutos con una maza
La tabla de resistencia de sección que publica ese fabricante:
| Altura (m) | Columna 80 mm | Columna 120 mm |
|---|---|---|
| 1,00 m | 64,95 kN | 84,94 kN |
| 1,50 m | 49,66 kN | 73,72 kN |
| 2,00 m | 35,04 kN | 61,10 kN |
| 2,50 m | 24,02 kN | 48,79 kN |
| 3,00 m | 17,63 kN | 37,79 kN |
Con la columna de 120 mm, de 1,50 a 2,50 m entre niveles: (73,72 − 48,79) / 73,72 = 0,338. Un 33,8 % menos de capacidad.
No cambió el acero ni el perfil ni el anclaje. El manual titula esa primera columna "Altura" y no aclara si es la altura total del rack o la separación entre niveles arriostrados; por cómo cae la resistencia, la leemos como longitud de pandeo del tramo. Y esa longitud la modifica un operario con una maza en veinte minutos. Y esa longitud la modifica un operario con una maza en veinte minutos, cuando el encargado pide subir el tercer nivel porque no entran los tambores nuevos.
La tabla es de ese producto y no aclara si esos kN son resistencia nominal, de diseño o admisible: es orientativa, da orden de magnitud y no verificación. La tendencia igual es física, y ahí las perforaciones se llevan el 17,8 % del área bruta.
Por qué el catálogo no es una prueba de capacidad
Con secciones perforadas el cálculo analítico puro no alcanza, y por eso los códigos vigentes —RMI, EN 15512, AS/NZS 4084— incorporan procedimientos de ensayo. Son dos.
El ensayo de columna corta sobre montante perforado, del que sale el factor de pandeo local. Y el ensayo momento-rotación de la conexión viga-montante: por su geometría y por el mecanismo sin bulones, ese comportamiento no se predice fácilmente ni numérica ni analíticamente, es altamente no lineal y depende de la cantidad de uñas, del espesor del montante y de la altura de la viga. Muchas conexiones son propietarias.
Mezclar marcas invalida la capacidad declarada. No por una prohibición argentina, que no existe, sino porque la rigidez de la conexión es una propiedad ensayada de un producto concreto: con vigas de una marca sobre montantes de otra, la conexión de obra no es la que se ensayó. Mismo criterio que con un galpón usado desarmado.
Y la norma lo dice. La MH16.1-2021 abandonó el método de longitud efectiva y pasó a exigir evaluación específica del sitio: las tablas de bastidor sirven para preseleccionar componentes, no como prueba final de capacidad. Obliga a considerar rigidez de conexión, vigas y columnas, placa base y anclajes, sismicidad, niveles y relación de aspecto.
Sismo: un encuadre que no cierra
El INPRES-CIRSOC 103, Parte I, edición julio de 2018 nombra estanterías una sola vez: en la Tabla 10.1, la de componentes arquitectónicos, junto a la cartelería, los cielorrasos y los adornos.
Y el Capítulo 10 tiene una condición de entrada: el artículo 10.1 fija criterios para componentes fijados a la estructura principal de forma permanente. Un rack anclado a la losa de piso, sin vinculación al pórtico, no es eso. Y el reglamento tampoco tiene capítulo de estructuras que no son edificios: no hay equivalente al Capítulo 15 de la ASCE 7, donde en Estados Unidos se calculan los racks. El rack queda en tierra de nadie: no es cobertura, es un problema de encuadre.
El encuadre no cierra, pero el criterio sí es claro. Artículo 10.3: "Las fuerzas por fricción debidas a las acciones gravitatorias no se tomarán en cuenta para el diseño y verificación de soportes, vínculos y fijaciones." El peso no ancla. Artículo 1.3.3.2: cuando no interviene un profesional, el propietario es responsable, incluso por "la introducción de modificaciones en la obra o su equipamiento". Meter racks en un galpón existente es eso.
Paraná y Entre Ríos están en Zona 0, 0,04 g; Mendoza y San Juan en Zona 4, 0,35 g. En el Litoral el sismo no es el argumento; en Cuyo y el NOA cambia todo: cargas sísmicas e INPRES-CIRSOC 103. Y la Resolución 11/2026 puso en vigencia los CIRSOC 101, 102, 200 y 201, pero no tocó el 103.
Ver cálculo de estructuras metálicasLo que la ley exige, y lo que no dice
La obligación existe y está en el artículo 45 del Decreto 351/79, textual:
"Toda construcción o estructura portante de los establecimientos (...) y equipos industriales de los mismos, ajustarán las formas y cálculos de su estructura resistente a la mejor técnica (...) quedando sujeta la misma a los coeficientes de resistencia requeridos por las normas correspondientes."
Un rack es una estructura portante de un equipo industrial: la obligación existe. Lo que el artículo no dice es cuáles son "las normas correspondientes". Ahí está el hueco.
Uno. El mismo decreto exige cartel visible de carga máxima admisible en aparatos para izar, grúas, cadenas y cables, autoelevadores y montacargas. En estanterías, nada. En Argentina el autoelevador tiene que llevar escrita su carga máxima; el rack de diez metros que va a cargar, no.
Dos. Lo único que el Estado pregunta sobre racks es el ítem 36 del Relevamiento General de Riesgos Laborales, la declaración jurada anual ante la ART: "¿Los sistemas de almacenaje permiten una adecuada circulación y son seguros?". Un sí o un no, sin definición de "seguros" y sin cálculo. Ninguna ART pide memoria, y no hay equivalente argentino obligatorio a la EN 15635 ni a la EN 15620.
El piso y la nave: el partido real
Aritmética con datos del fabricante: pallet ARLOG de 1000 × 1200 mm, 1.250 kg nominales incluido el pallet, dos por nivel en una viga de 2,30 m. Seis niveles dan 15.000 kg por módulo y 7.500 kg por montante.
La placa base de la columna de 120 mm mide 175 × 90 mm: unos 476 t/m² de presión de contacto. El promedio sobre la planta, con doble fila y pasillo de 3,50 m, ronda 2,3 t/m².
El promedio es modesto y la concentración es brutal. Un piso proyectado con sobrecarga uniforme puede estar perfecto en promedio y fallar debajo de un montante. Y ojo: esos 476 t/m² no son una tensión que llega al suelo, porque la losa reparte. Se verifica punzonado, criterio CIRSOC 201 o ACI 318, y capacidad portante de la subrasante.
El manual sólo verifica aplastamiento del hormigón bajo la placa, que con un hormigón H-21 —hipótesis conservadora nuestra, el manual no fija la clase— admite cuatro veces y media la carga del montante: el chequeo que nunca falla. Del resto dice que "se debe asegurar que la resistencia, el grosor de la losa, la armadura del mismo y la calidad del suelo de la sub-base sean adecuados". Condición que cumple otro, y ese otro sos vos.
Las juntas. Anclar montantes sobre juntas de control o fisuras es el error de montaje más común: no transfieren la carga de forma confiable, y el montante tiene que caer en el centro del paño. Es buena práctica de la industria, no exigencia argentina, y significa que el layout del rack es una decisión estructural, no logística. Con el bulón, igual: el mecánico de expansión pide espesor de losa y distancia al borde, el químico no y se prefiere en hormigón viejo o fisurado, y ninguna norma argentina fija esos valores.
La nave. El manual desaconseja fijar los racks a la pared: las fuerzas se transfieren en los dos sentidos y la rigidez relativa entre rack y edificio es muy distinta. Si igual se conectan, evaluar el efecto sobre el edificio es responsabilidad del propietario. Y acota el producto a uso interior, no diseñado para viento ni nieve: un rack de catálogo no se vuelve autoportante, y un entrepiso sobre racks exige evaluación particular, como en entrepiso metálico en galpón.
Se resuelve antes, con una verificación estructural de la nave existente.
Un milímetro en la esquina del montante
La causa número uno de problemas estructurales en racks es la colisión de autoelevadores contra las columnas delanteras. Lo dice el comentario de la RMI y lo confirma cada peritaje.
El número es de Lyu et al. (2025), en el International Journal of Steel Structures, con modelos de elementos finitos validados contra ensayos de compresión: bajo ciertas condiciones —secciones menores con rigidizadores intermedios— un montante con alrededor de 1 mm de deformación por flexión local en las esquinas pierde hasta un 31,02 % de su capacidad portante. El daño en la esquina es el patrón más peligroso, por encima del de alma o ala.
No es un valor universal: es "hasta 31,02 %", en esa configuración y para ese tipo de daño. Pero da la escala. Un milímetro invisible desde el pasillo, un tercio de la capacidad.
Con el rack cargado cerca de su límite, remover un montante por impacto dispara el colapso progresivo, y lo más costo-efectivo para frenarlo es el arriostramiento horizontal en planta. Gilbert y Rasmussen agregan una crítica dura: los códigos internacionales tratan el impacto con un valor de fuerza arbitrario, sin justificación científica. Cuando el daño ya está, hace falta un peritaje.
Casos: Carrollton, y el silencio argentino
En Argentina no hay ni un caso documentado de colapso de racking industrial de pallets. Tampoco hay un sistema que los documentaría. La SRT publica estadísticas por agente material y forma de ocurrencia, que no permiten aislar el fenómeno. Ausencia de registro no es ausencia de fenómeno.
El mejor caso forense es Carrollton, Texas, 5 de julio de 2007, estudiado por Nelson Architectural Engineers. Colapsó más de la mitad del racking de un depósito, de madrugada, media hora antes de abrir. Sin víctimas, por azar horario. Y está cuantificado:
- Racks de 24 pies (7,3 m), seis niveles, filas de 15 a 18 cuerpos.
- Los que colapsaron no tenían anclajes; los que quedaron en pie sí.
- 44 de 58 columnas medidas, el 76 %, incumplían la tolerancia de plomo de ANSI/RMI.
- Sin backties, sin defensas y sin bolardos.
- Capacidad admisible de columna 9.888 lb contra 9.720 lb especificadas: 1,7 % de margen, gobernando el pandeo flexo-torsional.
La cadena es siempre la misma: impacto, montante fuera de plomo, excentricidad, pandeo del tramo inferior, caída, golpe lateral al adyacente, dominó. Lo que decide si se detiene son el anclaje de placa base y el arriostramiento. Baratos los dos, omitidos los dos.
El mercado argentino, sin vueltas
Ninguna empresa argentina publica una memoria de cálculo descargable. Donde se citan normas aparecen DIN alemanas reemplazadas por los Eurocódigos hace más de una década, y casi nadie declara diseñar bajo EN 15512.
Hay que decir lo bueno: Industrias Bono es el único fabricante argentino que publica ingeniería real, y buena parte de los datos duros de esta nota salen de su manual. Su web cita IRAM 5450 y reglamentos CIRSOC; su manual cita MH16.1, AISI, AISC, ASCE 7 y CIRSOC 303. Cuando la ingeniería se pone por escrito, la norma es la estadounidense.
Dos cosas que circulan mal: Estanterías Record es española, de Granada, y AR Racking no tiene filial argentina, opera acá por distribuidor. Tampoco encontramos cámara del sector: nada equivalente a la RMI o a FEM Racking and Shelving. Sí hay prestadores privados de inspección: hay demanda sin obligación legal detrás.
¿Vas a meter racks en tu galpón?
Verificamos la nave y el piso frente a las cargas reales del racking: anclaje, punzonado de losa, esbeltez y transferencia a la estructura. Ingenieros matriculados, más de 500 proyectos en 15 provincias, respuesta en 24 horas hábiles y entrega en 10 a 20 días hábiles. La verificación de obra existente parte de un rango orientativo de USD 300 a 700; el cálculo completo, USD 2 a 4 por m².
Pedir presupuestoConclusión
El rack de gran altura cae en un punto ciego perfecto. El fabricante lo calcula y declara por escrito que el piso es problema del propietario. El proyectista del galpón calculó una nave sin racks. El instalador monta un layout logístico. Y la ART pregunta una sola cosa, con un casillero de sí o no.
En el medio queda la costura: piso, anclaje, esbeltez, interacción con la nave y qué pasa cuando un autoelevador toca una esquina. Nadie es dueño de esa costura por defecto, y el INPRES-CIRSOC 103 es claro sobre quién queda a cargo cuando no interviene un profesional.
Contratar el cálculo no es prolijidad: es cómo el propietario deja de ser el responsable técnico por defecto y cómo se sabe, con números, cuánto resiste lo que ya está. Los valores de referencia de la inversión están en cuánto cuesta un galpón o nave industrial.
Preguntas frecuentes
¿Existe una norma argentina para el cálculo de racks y estanterías?
Existe la IRAM 5450, de diciembre de 1988. Pero una norma IRAM es voluntaria salvo que una disposición legal la adopte, y no hay reglamento CIRSOC de racks.
¿Hay que verificar el piso del galpón antes de montar racks?
Sí. El manual del fabricante deja esa comprobación al propietario. Bajo un montante de 120 mm se concentran unas 7,5 toneladas sobre 175 por 90 milímetros: se verifica punzonado de losa, no presión uniforme.
¿Se puede cambiar la separación entre niveles de un rack ya montado?
No sin recalcular: esa separación es la longitud de pandeo del montante. En la tabla del fabricante, la columna de 120 mm pasa de 73,72 kN con 1,50 m a 48,79 kN con 2,50 m, un 33,8 % menos. Y la tabla es orientativa.
¿La tabla de carga del catálogo alcanza como prueba de capacidad?
No. La ANSI/RMI MH16.1-2021 dejó el método de longitud efectiva y exige evaluación específica del sitio: conexión, vigas, columnas, placa base, anclajes, sismicidad, niveles y relación de aspecto. La tabla sirve para preseleccionar.
¿Se pueden mezclar vigas y montantes de distintas marcas?
Técnicamente no. La conexión de uña es semirrígida y su rigidez se obtiene por ensayo, no por fórmula, y muchas son propietarias. Si la conexión montada no es la ensayada, la capacidad declarada dejó de aplicar.
¿Hay que anclar los racks al piso aunque estén cargados?
Sí. El criterio del INPRES-CIRSOC 103 es explícito aunque el rack no encaje limpio en su Capítulo 10: las fuerzas por fricción debidas a las acciones gravitatorias no se toman en cuenta para el diseño de soportes, vínculos y fijaciones: el peso no ancla.
¿Cuánto cuesta verificar un galpón existente antes de meter racks?
La verificación de obra existente parte de un rango orientativo de USD 300 a 700, y el cálculo completo va del orden de USD 2 a 4 por metro cuadrado. Respondemos en 24 horas hábiles.
