La respuesta corta
No existe una tabla que diga "5 pisos → columna de tanto por tanto". Lo único que fija la norma argentina es un piso: 20 cm de dimensión mínima para columnas hormigonadas en obra, según el artículo 10.3.1 del CIRSOC 201-2025, vigente desde enero de 2026. De ahí para arriba, la sección sale de las cargas que baja cada columna. Como orden de magnitud —y solo como orden de magnitud—, para una columna interior con un paño de influencia típico de 25 m², un tanteo de cátedra da del orden de 35×35 cm para 5 pisos, 50×50 cm para 10 pisos y 62×62 cm para 15 pisos. Son valores orientativos para dibujar un anteproyecto, no para construir: la sección definitiva la define el cálculo estructural, que además aprovecha algo que los foros ignoran por completo — la norma permite reducir la sobrecarga hasta el 40% del valor nominal, porque los pisos nunca están todos cargados a la vez.
En este post te muestro de dónde sale cada número, qué dice exactamente la norma argentina y por qué, cuando la columna igual se come el local de planta baja, la salida moderna es cambiar el hormigón, no agregar centímetros.
No hay tabla, hay un piso legal de 20 cm
Empecemos por lo que sí está escrito. El CIRSOC 201-2025 —el reglamento argentino de estructuras de hormigón, con validez legal nacional desde el 22 de enero de 2026 por la Resolución 11/2026— establece en su artículo 10.3.1 (pág. 217) los límites dimensionales para columnas:
- Columna hormigonada en obra: dimensión mínima 200 mm (20 cm).
- Armadura longitudinal principal: barras de al menos 12 mm de diámetro.
- Columna zunchada: diámetro mínimo 300 mm, con zunchos de al menos 10 mm.
Y acá viene el dato que casi nadie tiene claro: ese mínimo de 20 cm es un agregado argentino. El ACI 318 norteamericano —la norma madre de la que deriva buena parte del 201— no tiene un mínimo dimensional general para columnas. El famoso "mínimo de 30×30" que circula por internet existe, pero en otro lado: es el artículo 18.7.2.1 del ACI 318, y aplica a columnas de pórticos especiales resistentes a momento en zonas sísmicas de Estados Unidos. Trasplantarlo a un edificio de Paraná o de Buenos Aires como si fuera obligación es, lisa y llanamente, mezclar países.
El segundo dato que conviene decir explícitamente: el CIRSOC 201-2025 no trae ninguna tabla de predimensionado de columnas. Lo verificamos página por página en el Capítulo 10: hay tablas de espesores mínimos para losas y vigas (que ya publicamos y comentamos en nuestra guía de predimensionado), pero para columnas la norma da mínimos dimensionales y reglas de armado, nada más. Si alguien te muestra "la tabla de columnas del CIRSOC", no es del CIRSOC.
¿Por qué la norma no tabula columnas? Porque la sección de una columna depende de demasiadas cosas a la vez: el área de losa que le toca cargar, la cantidad de pisos encima, el destino del edificio, la calidad del hormigón, la cuantía de armadura, si además toma viento o sismo. Una tabla honesta necesitaría tantas entradas que dejaría de ser una tabla.
Cómo se tantea en serio: la regla de cátedra aplicada a 5, 10 y 15 pisos
Que no haya tabla no significa que no se pueda estimar. En la cátedra de estructuras de la FADU-UBA se enseña una regla de tanteo que nosotros ya publicamos y usamos como primer lápiz — y que conviene rotular como lo que es: una regla empírica docente, no una norma.
La regla: adoptar 10 kN/m² por piso (carga total estimada, peso propio más sobrecarga más tabiques y contrapisos) multiplicado por el área de influencia de la columna, y dimensionar la sección con una tensión de referencia de 1 kN/cm².
El área de influencia es el rectángulo de losa que "le toca" a cada columna: la mitad de la luz hacia cada lado, en ambas direcciones. Para una columna interior con luces de 5 m en las dos direcciones, el paño es de 5 × 5 = 25 m² — un valor muy común en edificios de vivienda con cocheras.
Aplicada a la columna más cargada —la de planta baja, que junta todos los pisos de arriba— la cuenta da esto (elaboración EDICI sobre la regla de cátedra; toda la aritmética está declarada):
| Pisos sobre la columna | Carga estimada (10 kN/m² × 25 m² × pisos) | Área de hormigón necesaria (÷ 1 kN/cm²) | Sección orientativa |
|---|---|---|---|
| 5 | 5 × 250 = 1.250 kN | 1.250 cm² | ~35×35 cm |
| 10 | 10 × 250 = 2.500 kN | 2.500 cm² | ~50×50 cm |
| 15 | 15 × 250 = 3.750 kN | 3.750 cm² | ~62×62 cm |
(Verificación: √1.250 ≈ 35,4 cm; √2.500 = 50,0 cm; √3.750 ≈ 61,2 cm, redondeado a 62.)
Tres aclaraciones obligatorias antes de que alguien construya con esta tabla:
- Es un tanteo para dibujar, no un cálculo. Sirve para que el arquitecto reserve el lugar correcto en planta y no aparezcan sorpresas en el proyecto ejecutivo. La sección final sale del camino CIRSOC: cargas permanentes reales, sobrecarga reducida según el 101-25 (enseguida vemos por qué), combinaciones de carga, viento y sismo según la zona.
- La sección real suele dar menos que el tanteo, justamente porque la regla usa la sobrecarga completa de todos los pisos y la norma permite reducirla. El tanteo es conservador a propósito.
- En la práctica no se dibuja una sección distinta por piso. Nuestro criterio profesional en EDICI es agrupar las columnas en dos o tres secciones tipo a lo largo de la altura: cambiar de sección cada tres o cuatro niveles encarece el encofrado y complica la obra más de lo que ahorra en hormigón.
Si lo que estás buscando son los espesores de losas y vigas, eso sí está tabulado en la norma y lo tenés desarrollado en el post de predimensionado — acá nos quedamos con la columna de torre.
La finura que los foros no saben: la sobrecarga se reduce con los pisos
Este es el punto donde un cálculo profesional se separa de la cuenta de servilleta, y donde las respuestas de foros fallan siempre: la columna de planta baja no carga "sobrecarga × cantidad de pisos".
El CIRSOC 101-25 —el reglamento argentino de cargas, vigente desde enero de 2026— lo dice con fórmula en su artículo 4.7. Cuando el producto K_LL·A_t es mayor o igual a 37 m², la sobrecarga de diseño puede reducirse a:
L = Lo · (0,25 + 4,57 / √(K_LL·A_t))
donde Lo es la sobrecarga nominal, A_t el área tributaria y K_LL un factor que la Tabla 4.2 fija en 4 para columnas interiores y exteriores sin voladizo. Y el dato clave para edificios en altura está en el Comentario C4.7.1: para una columna, las áreas tributarias de todos los pisos que soporta se suman. Cuantos más pisos junta la columna, más grande es el área, y más baja la sobrecarga unitaria que la norma le exige considerar.
¿Por qué la norma "regala" esa reducción? Porque no regala nada: reconoce una realidad estadística. Que un departamento tenga la sobrecarga completa —una fiesta, una mudanza, el depósito lleno— es perfectamente posible. Que los diez departamentos de la vertical la tengan el mismo día a la misma hora es tan improbable que diseñar para ese escenario sería tirar hormigón. El concepto viene del ASCE 7 norteamericano, y la Argentina lo adoptó metrificado en el 101-25.
La reducción tiene un piso: con dos o más pisos, L nunca puede bajar de 0,4·Lo — el 40% del valor nominal.
Veámoslo con números para nuestra columna interior de paño de 25 m² (derivación EDICI, verificada dígito a dígito):
- Con 1 piso encima: K_LL·A_t = 4 × 25 = 100 m². L = Lo·(0,25 + 4,57/√100) = Lo·(0,25 + 0,457) = 0,707·Lo. Ya con un solo piso, la reducción es del 29%.
- Con 10 pisos encima: A_t = 250 m², K_LL·A_t = 1.000 m². L = Lo·(0,25 + 4,57/31,62) = Lo·(0,25 + 0,144) = 0,394·Lo → rige el tope: 0,4·Lo. Reducción del 60%.
Es decir: alrededor de los 10 pisos acumulados, la columna interior típica ya está en el tope reglamentario, y cada piso adicional le suma solo el 40% de la sobrecarga nominal. El peso propio, en cambio, se acumula completo, piso por piso, sin descuento — por eso en edificios altos la carga permanente domina el diseño de las columnas bajas.
Ojo con las excepciones, que el mismo artículo lista:
Dónde NO aplica la reducción (CIRSOC 101-25, art. 4.7): las sobrecargas mayores a 5 kN/m² no se reducen — salvo un 20% en elementos que soportan dos o más pisos —, los garajes tienen la misma limitación, los locales de reunión pública no se reducen, y las losas armadas en una dirección no entran en esta reducción.
Esta es la razón de fondo por la que la respuesta de foro "sumá la sobrecarga de todos los pisos y dividí por la tensión del hormigón" da columnas gigantes que después nadie construye: está calculando un edificio que la norma argentina, con toda la estadística de cargas del mundo detrás, dice que no existe.
Cuando la columna se come el local: hormigón, no centímetros
Hagamos la cuenta incómoda. En un edificio de 15 o 20 pisos, las columnas de planta baja del tanteo rondan los 60-70 cm de lado. En una planta baja comercial, cada columna de 70×70 en el medio del local compromete el módulo de cocheras, interrumpe la vidriera y resta metros cuadrados que no se venden. Durante décadas la única respuesta fue resignarse. Hoy la respuesta profesional es otra: subir la resistencia del hormigón en los niveles bajos.
La lógica es directa: la capacidad de una columna es, a grandes rasgos, tensión × área. Si duplicás la resistencia del hormigón, necesitás la mitad de área para la misma carga. Y esto no es una promesa de laboratorio — en la Argentina ya es un producto comercial y una práctica documentada:
- Loma Negra comercializa hormigones H-60 y H-80 presentados explícitamente para columnas de edificios de gran altura, con el objetivo declarado de "minimizar la superficie ocupada por las columnas".
- El H-80 autocompactante desarrollado por el Centro Técnico de Loma Negra (presentado en la CAHE en 2008) se pensó para los elementos verticales de los niveles inferiores de edificios de unos 170 m de altura.
- Y el récord nacional: en 2021 se hormigonaron en pleno centro de CABA columnas con H-110, el hormigón de mayor resistencia colocado en la Argentina. Según el paper publicado en la Revista Hormigón de la AATH (2022): columnas de unos 2×2 m por 9 m de altura, alrededor de 310 m³ colocados, primer hormigonado el 8 de mayo de 2021, y resistencias medias a 56 días de 115 a 120 MPa — casi cuatro veces la resistencia especificada de un H-30.
Para el desarrollador, el argumento es puramente económico: cada centímetro que la columna no ocupa en las plantas bajas —las más valiosas del edificio— es superficie vendible o alquilable. El sobreprecio del hormigón de alta resistencia se paga en metros cuadrados liberados, y esa cuenta la tiene que hacer el proyecto, no el prejuicio.
La otra salida clásica, cuando el problema no es la carga sino dónde queda la columna, es apantallarla: alargarla y afinarla hasta esconderla dentro de un muro. Es un recurso viejo y sano. En nuestro edificio Guayra de 1956 las columnas apantalladas de 12 a 22 cm de espesor quedaron embebidas en los muros medianeros — con la salvedad de que hoy el 201-2025 no te deja bajar de 20 cm, la estrategia sigue perfectamente vigente para no invadir la planta.
Si hay sismo, hay otros mínimos
Todo lo anterior vale para cargas gravitatorias. Si el edificio está en zona sísmica, el INPRES-CIRSOC 103 (Parte II, art. 2.3.1) agrega mínimos propios para columnas sismorresistentes: la dimensión de la sección debe cumplir bc ≥ Ln/25 cuando la columna desarrolla momentos en ambos extremos, bc ≥ Ln/15 si trabaja en voladizo, y el ancho de la zona comprimida no puede bajar de 200 mm. Para una altura libre de piso típica de 2,75 m, Ln/25 son 11 cm — el mínimo de 20 cm del 201 sigue mandando en columnas normales, pero en columnas esbeltas o de doble altura la regla sísmica puede pasar al frente.
El peso real de estos requisitos depende de dónde construyas: no es lo mismo la zona 0 del Litoral y Buenos Aires que la zona 4 de Mendoza o San Juan, donde el sismo domina el diseño completo de la estructura. Ese tema tiene su propio post sobre cargas sísmicas y el INPRES-CIRSOC 103 — acá alcanza con saber que los mínimos existen.
Qué significa en plata
Cerremos con la pregunta que el desarrollador hace primero. La estructura completa de un edificio representa entre el 17% y el 26,5% del costo total de obra según las fuentes del mercado argentino, y el modelo de la Cámara Argentina de la Construcción para un edificio tipo computa alrededor de 0,25 m³ de hormigón por m² construido. Las columnas son una fracción de eso: sobredimensionarlas "por las dudas" cuesta plata, pero el costo grande no está en el hormigón — está en los metros cuadrados de planta que una columna mal ubicada o innecesariamente gorda deja de hacer vendibles. El desglose completo está en nuestro análisis de incidencia de la estructura en el costo.
¿Querés saber qué secciones necesita tu edificio, con las cargas reales, la reducción de sobrecarga bien aplicada y la norma vigente? Pedí el cálculo estructural acá — ese número conviene tenerlo antes de dibujar los planos de venta. Y si estás organizando el proyecto completo, las etapas y entregables del cálculo de un edificio en altura tienen su propia guía.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la medida mínima de una columna según norma argentina?
200 mm (20 cm) para columnas hormigonadas en obra, según el art. 10.3.1 del CIRSOC 201-2025, vigente desde enero de 2026, con barras principales de al menos 12 mm. El "mínimo de 30×30" que circula en internet no es argentino: viene del ACI 318 norteamericano y aplica a pórticos sísmicos especiales de EE.UU.
¿Sirve la regla "40×40 para 5 pisos" que aparece en foros?
No: esas respuestas mezclan países y normas y no citan ninguna fuente verificable. Un tanteo serio parte del área de influencia de la columna y las cargas reales; con un paño típico de 25 m², cinco pisos dan del orden de 35×35 cm, pero la sección final solo sale del cálculo estructural.
¿La columna de planta baja carga la sobrecarga de todos los pisos sumada?
No. El CIRSOC 101-25 (art. 4.7) permite reducir la sobrecarga porque estadísticamente nunca están todos los pisos cargados a la vez: en una columna interior típica la reducción llega al tope del 40% del valor nominal alrededor de los 10 pisos. El peso propio, en cambio, sí se acumula completo.
¿Para qué sirve un hormigón H-60 o H-80 en columnas?
Para achicar la sección en los niveles bajos de edificios altos sin perder capacidad, liberando superficie vendible en las plantas más valiosas. En Argentina ya se comercializan H-60 y H-80 para este uso, y en 2021 se hormigonaron en CABA columnas con el récord nacional: unos 115-120 MPa de resistencia media.
¿Pueden esconderse las columnas dentro de los muros?
Sí, con columnas apantalladas (alargadas y de poco espesor). En nuestro edificio Guayra de 1956 se usaron pantallas de 12 a 22 cm embebidas en los muros medianeros; hoy el mínimo reglamentario es 20 cm, pero el recurso sigue vigente para no invadir la planta.
¿Quién define la sección definitiva?
El calculista estructural, combinando cargas gravitatorias reales, reducción de sobrecarga, viento y sismo según la zona, y los mínimos del CIRSOC 201-2025. Si estás definiendo un proyecto, ese número conviene tenerlo antes de dibujar los planos de venta.
¿Querés el número de tu edificio, no el del tanteo? Pedí el cálculo estructural: cotizamos en 24 horas hábiles.
Fuentes: CIRSOC 201-2025, art. 10.3.1 (pág. 217 del PDF oficial, Anexo IV Res. 11/2026, leído en fuente primaria; vigente desde el 22-01-2026). CIRSOC 101-25, art. 4.7 y Tabla 4.2 (reducción de sobrecarga). INPRES-CIRSOC 103 Parte II, art. 2.3.1. Regla de tanteo: cátedra de Estructuras de la FADU-UBA, citada como regla de práctica. Loma Negra (H-60/H-80, información comercial). Revista Hormigón, AATH (2022): hormigonado H-110 en CABA. Toda derivación aritmética propia está declarada como elaboración EDICI.
