La respuesta corta
En Vaca Muerta hay tubing y casing de descarte por todos lados, y los talleres lo usan para fabricar de todo: caballetes, barandas, portones, soportes, escaleras y ejes. Es barato, está a mano y tiene a favor un argumento intuitivo: es un caño de petróleo, tiene que ser bueno.
El problema no es que sea malo. El problema es que nadie sabe qué es.
Y hay dos cosas que conviene tener claras antes de meterlo en una estructura calculada:
- No existe ninguna norma que habilite el tubo de pozo usado como material estructural. API 5CT es una especificación de producto nuevo para el pozo; API RP 5C1 cubre reacondicionarlo para volver al pozo. El silencio de API no es una autorización: es que el caso está fuera de su alcance.
- Se puede usar igual, pero deja de ser gratis. Hay un camino técnicamente defendible, y consiste en tratar el tubo como material de propiedades desconocidas y caracterizarlo.
Este artículo explica qué le pasó a ese caño en el pozo, qué hay que medir antes de calcular con él, y en qué casos conviene directamente comprar caño nuevo.
Qué es API 5CT y qué no es
La API Specification 5CT, "Casing and Tubing", va por su 11ª edición de diciembre de 2023, con addendum de mayo de 2025. Fija las condiciones técnicas de entrega de tubos de acero para uso como casing o tubing en pozos: grados, propiedades mecánicas, dimensiones, tolerancias, ensayos y marcado.
Tres cosas que no hace:
- no es una norma de material estructural;
- no contempla el uso estructural;
- no tiene ningún procedimiento para requalificar un tubo usado.
La otra norma que la gente invoca es la API RP 5C1, de cuidado y uso de casing y tubing. Cubre transporte, almacenamiento, manipuleo y reacondicionamiento —pero siempre con un destino: volver al pozo, no fabricar estructuras.
Buscar en API una habilitación para el uso estructural del tubo usado no da resultado, y conviene entender por qué: no está prohibido, está fuera de alcance. Es una diferencia importante. Nadie va a respaldarte el número.
El choque con el CIRSOC, que es formal además de técnico
Acá hay un detalle que sorprende incluso a gente con oficio: el CIRSOC 301-2018 no admite aceros API ni ASTM como acero estructural. Su sección A.3.1 lista exclusivamente normas IRAM-IAS —perfiles, chapas, barras y tubos, entre ellos la IRAM-IAS U 500-218 para tubos sin costura y la U 500-2592 para tubos con costura—. Las normas ASTM aparecen solo en bulonería, anclajes y consumibles de soldadura, y explícitamente hasta tanto existan las IRAM-IAS equivalentes.
La consecuencia es incómoda: si la memoria declara el CIRSOC 301 como reglamento de aplicación y el material es un tubing API 5CT, la propia memoria queda internamente inconsistente. Y eso pasa aunque el tubo fuera nuevo, con certificado y todo.
No significa que no haya salida —la hay, y es declarar el material como lo que es, con sus ensayos—. Significa que no se puede resolver en silencio.
Los seis problemas de un tubo que estuvo en un pozo
1. La trazabilidad, que es el problema de fondo
Un tubo de descarte no trae certificado de colada ni certificado de inspección, y la estampa del grado suele estar borrada por la corrosión o cortada junto con la rosca.
Sin grado conocido no hay tensión de fluencia, y sin tensión de fluencia no hay cálculo. Todo lo demás de esta lista es un agravante; esto es el problema.
2. El desgaste interior, que no se ve
En pozos con bombeo mecánico la sarta de varillas roza contra la pared interior del tubing y adelgaza el espesor de forma localizada y excéntrica, típicamente del lado de mayor desviación.
Lo peligroso es la asimetría del síntoma: el tubo se ve impecable por fuera. Un módulo resistente calculado con el espesor nominal puede estar sobrestimado justo en la generatriz que más trabaja.
3, 4 y 5. Pitting, fatiga y servicio amargo
Un tubo que estuvo en producción acumuló corrosión por picado, una historia de fatiga que nadie registró, y —si trabajó en servicio amargo— puede tener fragilización por hidrógeno y susceptibilidad a fisuración bajo tensión por sulfuros. Ninguna de las tres se detecta mirando el caño.
6. La soldabilidad, que es donde se rompe
Los grados de alta resistencia —L80, N80Q, P110— son templados y revenidos y tienen carbono equivalente alto. Son poco soldables por fusión: por encima de cierto carbono equivalente hace falta precalentamiento y control estricto del procedimiento.
Y hay un efecto que se subestima siempre: el ciclo térmico de la soldadura destruye localmente el tratamiento térmico del tubo. La zona afectada por el calor deja de tener las propiedades del grado que figuraba en el catálogo.
Dicho sin vueltas: soldarle una oreja a un tubing L80 sin procedimiento calificado es una fisuración en frío esperando la carga.
Un detalle que se pasa por alto: J55 y K55
Dos grados comunes de tubing tienen la misma fluencia mínima especificada y se diferencian en la rotura. Para un cálculo por fluencia, un tubo marcado J55 y otro marcado K55 se calculan igual.
Suena a dato de trivia y tiene una consecuencia práctica: si la marca importa tan poco entre dos grados vecinos, un tubo sin marca no se "estima" — se ensaya.
Los números que circulan del 2⅞"
Para el tubing de 2⅞", que es el que más se ve en taller, las tablas de catálogo dan alrededor de 73 mm de diámetro exterior, 5,51 mm de espesor de pared y un peso nominal de 6,5 lb/ft.
Úsalos para presupuestar, no para calcular. Para una memoria hay que medir el tubo real, por la razón del punto 2: el espesor nominal es exactamente el dato que el pozo se encargó de modificar.
Qué hacer para que sea defendible
Sí se puede usar. El camino es tratarlo como material de propiedades desconocidas:
- Identificación química por espectrometría de emisión óptica o PMI portátil, sobre cada partida. Acota el grado y permite estimar el carbono equivalente.
- Ensayo de dureza, como verificación cruzada del grado y del estado del tratamiento térmico.
- Ensayo de tracción sobre probeta extraída del propio tubo, si el elemento es crítico. Es lo único que da una fluencia real y no estimada.
- Medición de espesor por ultrasonido en malla densa —al menos cuatro generatrices a 90° y varias secciones a lo largo—, buscando el mínimo. El cálculo se hace con el espesor mínimo medido, no con el nominal.
- Ensayos de superficie en toda la zona a soldar y en las zonas traccionadas, para descartar fisuras preexistentes y picado profundo.
- Hipótesis conservadora: la menor fluencia compatible con los ensayos, y espesor de cálculo igual al mínimo medido menos una tolerancia de corrosión futura.
- Calificación del procedimiento de soldadura sobre el material real, no sobre un acero equivalente supuesto.
- Declararlo todo en la memoria, con los ensayos como anexo.
Nada de esto es exótico. Lo único que hace es convertir un material anónimo en un material conocido.
El veredicto, según qué pieza sea
Elemento secundario, poco solicitado, no traccionado, con espesor medido: aceptable, si se declara. Un montante de baranda, un travesaño, un marco.
Elemento principal —un eje, una viga, cualquier pieza cuya falla deje caer una carga sobre personas—: no es defendible sin caracterización. Firmar esa memoria con la fluencia nominal de un grado que nadie verificó es firmar un número inventado.
La salida barata, que casi siempre es la correcta
Cuando la pieza es principal y corta, la cuenta se hace sola: caracterizar el tubo cuesta más que el tubo.
Para un metro y medio de eje, un tubo estructural nuevo con certificado bajo norma IRAM-IAS —la U 500-218 para sin costura, la U 500-2592 para con costura— o una barra maciza con certificado de colada resuelven el problema por una fracción del costo de los ensayos. Y de paso destraban la inconsistencia formal con el CIRSOC 301.
El descarte rinde donde rinde: elementos secundarios, con espesor medido y declarado. Ahí es material gratis bien aprovechado. En el eje que sostiene la carga, es un riesgo que no se compensa.
Qué hace EDICI
Calculamos estructuras de planta y equipos fabricados en taller de forma 100 % remota, y esta conversación la tenemos seguido: el taller manda el plano, el plano dice "tubing 2⅞" y la primera pregunta que devolvemos es de dónde sale ese caño.
Si es de descarte, decimos qué ensayos hacen falta según qué pieza sea, con qué hipótesis calculamos mientras tanto, y cuándo conviene directamente comprar nuevo. Los ensayos los ejecuta un tercero o el propio taller: nosotros definimos cuáles, dónde y contra qué se comparan, y lo dejamos escrito en la memoria.
Lo que no hacemos es calcular con un número que nadie verificó y no decirlo.
¿Tenés un plano con caño de descarte? Mandanoslo y te decimos qué hace falta antes de calcular.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar tubing o casing de descarte como material estructural?
No hay ninguna norma que lo habilite ni que lo califique. La API 5CT es una especificación de producto nuevo para uso como casing o tubing en pozos: fija condiciones técnicas de entrega, no contempla el uso estructural y no tiene ningún procedimiento para requalificar un tubo usado. La API RP 5C1 cubre cuidado, manipuleo y reacondicionamiento, pero siempre para volver al pozo. El silencio de API no es una autorización: es que el caso está fuera de su alcance. Eso no significa que esté prohibido usarlo, significa que nadie te va a respaldar el número: si se usa, hay que caracterizar el material y declararlo.
¿Por qué no se puede calcular con la fluencia del grado que dice el tubo?
Porque en un tubo de descarte esa marca casi nunca está, y cuando está no garantiza el estado actual del material. La estampa del grado suele quedar borrada por la corrosión o cortada junto con la rosca, y el tubo no viene con certificado de colada ni con un certificado de inspección tipo 3.1. Sin grado conocido no hay tensión de fluencia, y sin tensión de fluencia no hay cálculo. Firmar una memoria con la fluencia nominal de un grado que nadie verificó es firmar un número inventado, y en una pericia posterior a un accidente la ausencia de trazabilidad del material es lo primero que aparece.
¿Qué le pasa por dentro a un tubing que estuvo en un pozo de bombeo mecánico?
Se desgasta en una sola generatriz. La sarta de varillas roza contra la pared interior y adelgaza el espesor de forma localizada y excéntrica, típicamente del lado de mayor desviación del pozo. El problema práctico es que el tubo se ve impecable por fuera: no hay señal externa de que perdió pared. Si el módulo resistente se calcula con el espesor nominal, queda sobrestimado justo en la cara que más trabaja. Por eso la medición de espesor no se hace en tres puntos sino en una malla densa, con varias generatrices y varias secciones, y el cálculo se hace con el espesor mínimo medido.
¿Se puede soldar un tubing de pozo?
Con cuidado y con procedimiento calificado sobre el material real. Los grados de alta resistencia como L80, N80Q y P110 son templados y revenidos y tienen carbono equivalente alto, lo que los hace poco soldables por fusión sin precalentamiento ni control estricto. Y hay un efecto que se subestima: el ciclo térmico de la soldadura destruye localmente el tratamiento térmico del tubo, así que la zona afectada por el calor deja de tener las propiedades del grado. Soldar una oreja a un tubing L80 sin procedimiento calificado es una fisuración en frío esperando la carga.
¿El CIRSOC 301 admite el tubing API como acero estructural?
No. La sección A.3.1 del CIRSOC 301-2018 lista exclusivamente normas IRAM-IAS para el acero estructural: perfiles, chapas, barras y tubos, entre ellos la IRAM-IAS U 500-218 para tubos sin costura y la U 500-2592 para tubos con costura. No aparece ninguna norma API ni ASTM como acero estructural. Eso genera un problema formal además del técnico: si la memoria declara el CIRSOC 301 como reglamento de aplicación y el material es un tubing API 5CT, la propia memoria queda internamente inconsistente, aunque el tubo fuera nuevo.
¿Qué hay que hacer para poder usar tubing de descarte de forma defendible?
Tratarlo como material de propiedades desconocidas y caracterizarlo. Identificación química por espectrometría o PMI portátil sobre cada partida, ensayo de dureza como verificación cruzada, y ensayo de tracción sobre probeta extraída del propio tubo si el elemento es crítico, que es lo único que da una fluencia real. Medición de espesor por ultrasonido en malla densa buscando el mínimo, ensayos de superficie en las zonas que se van a soldar y en las traccionadas, adopción de la hipótesis más conservadora compatible con los ensayos, calificación del procedimiento de soldadura sobre el material real, y declaración de todo en la memoria con los ensayos como anexo. Se puede: lo que no se puede es hacerlo gratis.
¿Cuándo conviene directamente comprar caño nuevo?
Cuando el elemento es principal y corto. En un eje, una viga o cualquier pieza cuya falla deje caer una carga sobre personas, el tubo de descarte sin caracterizar no es defendible, y caracterizarlo cuesta más que el caño. Para un metro y medio de eje, un tubo estructural nuevo con certificado bajo norma IRAM-IAS —la U 500-218 para sin costura o la U 500-2592 para con costura— o una barra maciza comercial con certificado de colada resuelven el problema por una fracción del costo de los ensayos. El descarte rinde en elementos secundarios poco solicitados, con espesor medido y declarado.
Fuentes: API Specification 5CT, "Casing and Tubing", 11ª edición, diciembre de 2023, con Addendum 1 de mayo de 2025; equivalente internacional ISO 11960. API RP 5C1, "Recommended Practice for Care and Use of Casing and Tubing", 18ª edición, reafirmada en octubre de 2025. CIRSOC 301-2018, Reglamento Argentino de Estructuras de Acero para Edificios, sección A.3.1 (normas IRAM e IRAM-IAS de aplicación). IRAM-IAS U 500-218, "Tubos de acero sin costura para uso estructural y aplicaciones mecánicas en general" (edición 3), e IRAM-IAS U 500-2592-1:2024 y -2:2025, "Tubos de acero al carbono con costura para uso estructural". Propiedades y soldabilidad de aceros templados y revenidos de la familia L80, N80Q y P110: literatura técnica de soldadura. Las dimensiones del tubing de 2⅞" corresponden a tablas de catálogo de fabricantes y distribuidores, no al texto de API 5CT: para una memoria de cálculo hay que medir el tubo real. El criterio de aceptación por tipo de elemento es criterio profesional fundado en lo anterior, no una prescripción normativa.
